Museo Sorolla
Joaquín Sorolla y Bastida (1863-1923), es uno de los grandes maestros de la pintura española de finales del siglo XIX e inicios del XX. Junto con Velázquez y Goya, Sorolla es, probablemente, el artista español más querido y popular. Su pintura se enmarca en las corrientes naturalistas de fin de siglo, y numerosos especialistas se han referido a ella como “impresionista” o “luminista”.
Fue el pintor español de mayor proyección internacional de su tiempo y una de las figuras capitales de la historia del arte español en su conjunto.
EL MUSEO SOROLLA
Ocupa la casa que fue vivienda del pintor y su familia desde 1911. La hizo construir cuando ya era un artista consagrado. Cuando murió en 1923 su familia legó al Estado la casa con sus colecciones para hacer este Museo, que sería inaugurado en 1932.
Las colecciones se distribuyen por todas las zonas visitables de la casa, que ha conservado casi intacta la decoración que tuvo en vida de Joaquín Sorolla. La colección de pintura (más de mil doscientas piezas) convive, por tanto, con el mobiliario y los objetos originales de la vivienda.
Se trata de una de las casas de artista mejor conservadas de Europa.
Visita al museo
La visita al Museo se inicia en los estudios del pintor, tres salas (Salas I, II y III) de parecida configuración arquitectónica, con techos a dos aguas con claraboyas para iluminación cenital y pavimentos de madera. Están pintadas de rojo oscuro tal como lo estuvieron en vida de Sorolla.
- La Sala I servía como taller y almacén de marcos y lienzos; no tenía decoración. Ahora contiene una selección de lienzos importantes, representativos de los distintos momentos en la evolución de su estilo, y actúa como sala introductoria a la visita a la casa museo.
- La Sala II era el despacho de Sorolla, el lugar donde recibía a los clientes y también era una pequeña galería de exposición de obras donde el pintor iba colgando los últimos cuadros que terminaba. La sala conserva la ambientación original, tanto en su mobiliario como en los elementos decorativos.
En la actualidad esta sala está dedicada a retratos familiares, que constituyen una parte muy importante de la producción pictórica de Sorolla. - La Sala III era el estudio de Sorolla, es el espacio más representativo del Museo. Uno de los talleres de artista más espectaculares y mejor conservados que se conocen. Conserva todavía los utensilios de trabajo del pintor (caballetes, paletas, pinceles) así como otros objetos artísticos de los que le gustaba rodearse.
- Después de los estudios de Sorolla (salas I, II y III) se pasa a la zona doméstica más pública de la casa. Es muy visible el cambio de materiales y de decoración: pavimentos de mármol, columnas, antigüedades y ventanales al jardín y al patio andaluz dan a toda la zona una gran elegancia y luminosidad.
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